Hoy sentí un miedo del cual aún no estoy seguro que pueda recuperarme, sentí un miedo que me quemó las entrañas y me apuñaló en el corazón en el momento en que entró con ariete en brazos a mis oídos. Sentí llorosos los ojos y descolgarse a mi cara del perchero que hasta entonces había sido un rictus maniaco, un rictus sincero que obviaba una triste y tonta esperanza. Escuché con unos oídos que deseé sordos que me habían arrebatado una dicha egoísta, boba e inmadura que creí haber superado.Escuché, en fin, que alguien más lo amaba y, lo que es peor, que alguien más lo había hecho suyo.
Sentí que me ahogaba cuando voltee a ver a Samantha y busqué en su boca la burla y las palabras "Jaja, te lo han ganado" o "Iiii, que te están poniendo los cuernos" y no encontré más que una sonrisa que se veía satisfecha por haber librado su alma de una angustia que habíamos compartido. Dejé de sentir que me ahogaba porque ahora si me estaba ahogando y ella no se burlaba y yo no podía gritarle que si, que eso me destrozaba y no podía verla anonadada al darse cuenta que todas las bromas que había hecho sobre la, según ella, ficticia relación entre yo y Giovanni, habíanle salido con mortífera puntería y me picaban y escaldaban en lo más profundo porque en secreto, él sin saberlo y yo sin decirlo, lo he querido, amado y lo amo aún más.
(Oh, Jane, mi Jane Eyre, ¿qué harías tú ante este dilema?)
A salvo de Dios, de las balas y de ustedes si no me logran comprender.
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martes, 26 de febrero de 2013
No longer a special snowflake
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
16:01
No hay comentarios:
Debo dejar:
a mi pobre Gio ser feliz,
de molestarme por mamadas,
de moquear,
de perder tiempo y empezar a trabajar,
que me lleven a la hoguera
sábado, 17 de noviembre de 2012
Estúpido amor
Si alguno de ustedes sospechó que mi falta de actividad por aquí se debía a un fenómeno bien conocido y documentado al cual se alude como enculamiento, pueden regalarse un pastelillo, porque estaban en lo completa y absolutamente correcto. Que esté escribiendo ahora, sin embargo, no denota ningún cambio en tal estado; más bien se debe a que, de una manera u otra, necesito algún lugar donde descargar la frustración que deriva de mi condición de (me da nauseas la palabra) enamorado. Yuck.
Hay varias razones por las cuales esto resulta problemático. La primera (y eso sólo porque es la que inmediatamente me vino a la mente) es que no estoy seguro desde hace cuanto. Podría ser desde hace cinco años, podría ser desde hace tres o podría ser desde apenas el mayo de éste. Esta incertidumbre se debe a las múltiples referencias a lo largo del tiempo transcurrido. Para dejar el asunto en peritas y manzanas y que resulte fácil de entender (tanto para mi como para ustedes) digamos que el individuo (sí, es un "el") me gusta desde hace 5, me dejó de caer en el hígado hace 4, me dí cuenta de que lo quería hace 3, estoy consciente de que me prende cabronamente desde hace 2 1/2 y me trae perdidamente enculado desde hace 7 meses.
La segunda es que algo bien conocido sobre mi se volvió problemático en un aspecto moral; mi maldad, mi perfecta, sublime, soberbia y gloriosa maldad es ese algo, y resulta curioso que, de la nada, haya empezado a hacerme cosquillitas en ese lugar otrora extraviado de mi psique llamado remordimiento. Soy una persona horrorosamente culera, y fui horrorosamente culero con mi personito, y ahora que finalmente entró en una fase de ignorar a Brujo cuando antes dificilmente se me despegaba, me doy cuenta de que mi antaño idolatrada perfidia ha convertido a mi persona en algo más bajo que los piojos que ahora infestan a las ratas que ahora infestan mis departamentos.
Aunado a esto, la tercera razón por la cual es un problema es que ya no sé que hacer para solucionar el distanciamiento. Intento ser la criatura encantadora que en ocasiones he logrado sacar a pasear, pero finalmente sólo termino por empeorarlo todo aún más haciendo algo cuya infamia ridiculiza todas mis pequeñas villanías.
Soy, en resumen, una madeja de confusión deprimida. A veces la culpa sí es muy intensa, sí me pega y sí me hace sentir como algo vil y despreciable que debería abandonar el planeta antes de intoxicar con su presencia los mantos acuíferos, derretir los polos con su acre aliento o extinguir otra ave tropical con su fulminante mirada. Y llega el momento en el que me pongo cursi, y ridículo y digo sandeces que rayan en lo memorable. Amar es ser incapaz de lastimar al otro sin lastimarse a si mismo... así de grave estoy.
Por el momento los dejo. Ojalá y no me entren unas ganas locas de beber blanqueador en el transcurso y los pueda volver a entretener con mis cuitas.
Hay varias razones por las cuales esto resulta problemático. La primera (y eso sólo porque es la que inmediatamente me vino a la mente) es que no estoy seguro desde hace cuanto. Podría ser desde hace cinco años, podría ser desde hace tres o podría ser desde apenas el mayo de éste. Esta incertidumbre se debe a las múltiples referencias a lo largo del tiempo transcurrido. Para dejar el asunto en peritas y manzanas y que resulte fácil de entender (tanto para mi como para ustedes) digamos que el individuo (sí, es un "el") me gusta desde hace 5, me dejó de caer en el hígado hace 4, me dí cuenta de que lo quería hace 3, estoy consciente de que me prende cabronamente desde hace 2 1/2 y me trae perdidamente enculado desde hace 7 meses.
La segunda es que algo bien conocido sobre mi se volvió problemático en un aspecto moral; mi maldad, mi perfecta, sublime, soberbia y gloriosa maldad es ese algo, y resulta curioso que, de la nada, haya empezado a hacerme cosquillitas en ese lugar otrora extraviado de mi psique llamado remordimiento. Soy una persona horrorosamente culera, y fui horrorosamente culero con mi personito, y ahora que finalmente entró en una fase de ignorar a Brujo cuando antes dificilmente se me despegaba, me doy cuenta de que mi antaño idolatrada perfidia ha convertido a mi persona en algo más bajo que los piojos que ahora infestan a las ratas que ahora infestan mis departamentos.
Aunado a esto, la tercera razón por la cual es un problema es que ya no sé que hacer para solucionar el distanciamiento. Intento ser la criatura encantadora que en ocasiones he logrado sacar a pasear, pero finalmente sólo termino por empeorarlo todo aún más haciendo algo cuya infamia ridiculiza todas mis pequeñas villanías.
Soy, en resumen, una madeja de confusión deprimida. A veces la culpa sí es muy intensa, sí me pega y sí me hace sentir como algo vil y despreciable que debería abandonar el planeta antes de intoxicar con su presencia los mantos acuíferos, derretir los polos con su acre aliento o extinguir otra ave tropical con su fulminante mirada. Y llega el momento en el que me pongo cursi, y ridículo y digo sandeces que rayan en lo memorable. Amar es ser incapaz de lastimar al otro sin lastimarse a si mismo... así de grave estoy.
Por el momento los dejo. Ojalá y no me entren unas ganas locas de beber blanqueador en el transcurso y los pueda volver a entretener con mis cuitas.
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
19:51
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Debo dejar:
de moquear,
de perder tiempo y empezar a trabajar,
que me consideren un imbécil,
que me lleven al psiquiatra
viernes, 23 de marzo de 2012
Wreched (nonexistent) infatuation
Serían tan lindos caminando juntos de la mano en vez de lado a lado por el mismo sendero.
Serían tan lindos si dejaran de lanzar monedas a fuentes y las usaran para comprarse un helado.
Serían tan lindos adentrándose en las junglas de la vida, sabiendo que el viaje será largo.
Serían tan lindos cambiando de papel como de ropa: padre e hija, novio y novia, hombre y musa.
Serían tan lindos si pudieran arrancar sus ojos del horizonte y pudieran verse el uno al otro.
Serían tan lindos al abandonar su manía de crear ídolos de lodo y saber que lodo no necesitan.
Serían tan lindos si hoy se supieran solos, y en su soledad pudieran admitir lo que no podían.
Serían tan lindos en un tunel atrapados, incapaces de mentirse sobre lo que honestamente sienten.
Serían tan lindos creando un paraiso de la nada, disfrazando de sinceridad al mero apego.
Serían tan lindos si se amaran.
Serían tan lindos si se quisieran amar.
Serían tan lindos si dejaran de lanzar monedas a fuentes y las usaran para comprarse un helado.
Serían tan lindos adentrándose en las junglas de la vida, sabiendo que el viaje será largo.
Serían tan lindos cambiando de papel como de ropa: padre e hija, novio y novia, hombre y musa.
Serían tan lindos si pudieran arrancar sus ojos del horizonte y pudieran verse el uno al otro.
Serían tan lindos al abandonar su manía de crear ídolos de lodo y saber que lodo no necesitan.
Serían tan lindos si hoy se supieran solos, y en su soledad pudieran admitir lo que no podían.
Serían tan lindos en un tunel atrapados, incapaces de mentirse sobre lo que honestamente sienten.
Serían tan lindos creando un paraiso de la nada, disfrazando de sinceridad al mero apego.
Serían tan lindos si se amaran.
Serían tan lindos si se quisieran amar.
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
20:24
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Debo dejar:
de confundir la locura con un arranque de inspiración,
de moquear,
de pretender escribir poesía,
esto por el momento
lunes, 12 de marzo de 2012
Wretched infatuation
Remembrance,
of sunlight on your face,
of your neck in my iron grip,
of unleashed rage in my...heart?
Do I have one?
Or is it as absent as my common sense?
As my sense of beauty?
As your own prettiness...
This obsession,
that cannot be called love.
For love makes you blind,
and love conquers disgust.
Disgusting, you are,
and yet, why me?
Why couldn´t I have fallen
for a beautiful being?
And I´d vomit my words,
just as I´d vomit the idea
of you being inside
that which so many call heart!
I watch your physique
and what do I see?
Am I that obsessed with frailty?
Am I that obsessed with self-loathe?
Wanting you in that way,
to the extent you help me stay alive.
Is it even true?
I don´t need you, not in that sense.
For, whatever I might tell to myself,
you are not required.
Your misery may be weighed,
But it is not weighed by me,
nor with my own.
Jealousy, I feel it.
And I may confess it
without anybody knowing
that it is because I desire you.
And I sing:
"That wretched anteater should not born,
nor that hectic shrew,
the one that you parade around me.
The same goes for the petty elephant,
which I´d gladly watch die"
"Tear apart the wings of my jay,
for I don´t want it to fly away from me.
Give me the shreds,
and I´ll feed my jay on them".
And I keep singing,
and I keep repeating to myself
that I am unique.
Only I could want you.
You asked me once,
and I couldn´t understand.
Was it a real question,
or is it just my despair?
I choked you once,
I want to do it again.
I can´t keep my hands
away from your neck...
You deserve your revenge,
and my madness will
not only allow, but is sure
to force me to surrender.
Gross, I know it well.
Infatuated as I am,
my pride, even my dignity,
I may be quick to sell.
So ask again
And maybe, for once
I´ll be able to understand.
And maybe, just once
A whisper,
No, barely a whisper
will come out,
just like me,
as a yes
as an "I want to"
as an "I always have"
and as an "I´ll always will".
of sunlight on your face,
of your neck in my iron grip,
of unleashed rage in my...heart?
Do I have one?
Or is it as absent as my common sense?
As my sense of beauty?
As your own prettiness...
This obsession,
that cannot be called love.
For love makes you blind,
and love conquers disgust.
Disgusting, you are,
and yet, why me?
Why couldn´t I have fallen
for a beautiful being?
And I´d vomit my words,
just as I´d vomit the idea
of you being inside
that which so many call heart!
I watch your physique
and what do I see?
Am I that obsessed with frailty?
Am I that obsessed with self-loathe?
Wanting you in that way,
to the extent you help me stay alive.
Is it even true?
I don´t need you, not in that sense.
For, whatever I might tell to myself,
you are not required.
Your misery may be weighed,
But it is not weighed by me,
nor with my own.
Jealousy, I feel it.
And I may confess it
without anybody knowing
that it is because I desire you.
And I sing:
"That wretched anteater should not born,
nor that hectic shrew,
the one that you parade around me.
The same goes for the petty elephant,
which I´d gladly watch die"
"Tear apart the wings of my jay,
for I don´t want it to fly away from me.
Give me the shreds,
and I´ll feed my jay on them".
And I keep singing,
and I keep repeating to myself
that I am unique.
Only I could want you.
You asked me once,
and I couldn´t understand.
Was it a real question,
or is it just my despair?
I choked you once,
I want to do it again.
I can´t keep my hands
away from your neck...
You deserve your revenge,
and my madness will
not only allow, but is sure
to force me to surrender.
Gross, I know it well.
Infatuated as I am,
my pride, even my dignity,
I may be quick to sell.
So ask again
And maybe, for once
I´ll be able to understand.
And maybe, just once
A whisper,
No, barely a whisper
will come out,
just like me,
as a yes
as an "I want to"
as an "I always have"
and as an "I´ll always will".
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
20:47
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Debo dejar:
de confundir la locura con un arranque de inspiración,
de moquear,
de pretender escribir poesía,
que alguien sufra
lunes, 28 de noviembre de 2011
"Hell has no fury like a warlock scorned" No. 1
"Sincerely dear, if love were food, we would have starved on the bones we gave each other"
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
20:45
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Debo dejar:
de molestarme por mamadas,
de moquear,
de pensar en el pasado,
de sentirme ofendido sin razón,
de ser tan pretencioso
domingo, 17 de julio de 2011
Mi viejo némesis
Turún turún turuun turun turun turuuun turún turuuun tururururú -y por si la gente inculta no lo notó, ese es el tema de la Pantera Rosa-. Duh.
He sido nuevamente atacado de manera sigilosa y molesta por mi archi rival y eterno contendiente. Grrrr.
Haciendo alarde de mi coraje y viril bravura os informo que vuestro adorado Brujo no sólo está peleando con uno, sino con toda una horda cuyo único fin es ridiculizar, ofender y/o satirizar a su Ominencia. En caso de que quieran vengar mi honor manchado os voy a revelar el nombre de esta asquerosa banda: libros para curso de inglés.
Si, esos sneaky bastards (ya sé que escribir en inglés habiendo palabras para eso en español es barbarismo, sin embargo creo que dada la naturaleza de esas puñeteras publicaciones aplica bien) se han valido de que yo no puedo hacerles más daño que colocar unos cuantos de sus ejemplares en una hoguera con el propósito de asar malvaviscos para llamarme, no estoy exagerando, un viejo pedante y aburrido o, como venía impreso , a boring old pedant.
Esta vez, por lo menos no fue directo; se limitaron a fastidiar al noble arte de escribir en linea.
He sido nuevamente atacado de manera sigilosa y molesta por mi archi rival y eterno contendiente. Grrrr.
Haciendo alarde de mi coraje y viril bravura os informo que vuestro adorado Brujo no sólo está peleando con uno, sino con toda una horda cuyo único fin es ridiculizar, ofender y/o satirizar a su Ominencia. En caso de que quieran vengar mi honor manchado os voy a revelar el nombre de esta asquerosa banda: libros para curso de inglés.
Si, esos sneaky bastards (ya sé que escribir en inglés habiendo palabras para eso en español es barbarismo, sin embargo creo que dada la naturaleza de esas puñeteras publicaciones aplica bien) se han valido de que yo no puedo hacerles más daño que colocar unos cuantos de sus ejemplares en una hoguera con el propósito de asar malvaviscos para llamarme, no estoy exagerando, un viejo pedante y aburrido o, como venía impreso , a boring old pedant.
Esta vez, por lo menos no fue directo; se limitaron a fastidiar al noble arte de escribir en linea.
miércoles, 13 de julio de 2011
Popurrí
Buenas noches humanos y miscelánea fauna intergaláctica y/o dimensional, os saludo desde el cómodo interior de mi pijama gris. Me encuentro escribiendo a estas horas porque el día de hoy se me ocurrió ignorar el bien sabido hecho de que el té también tiene cafeína, por lo que me permitiré atormentarlos con mis desvaríos, necedades y otras tantas incongruencias tantos lógicas como gramaticales para que encuentren fresco, horroroso y cáustico material en la mañana -oh soy un santo-.
¿De que os hablaré en esta noche tan singularmente húmeda y fría -osease hermosa para mí-? Podría ser de mis múltiples locuras concernientes al lenguaje; que la extinción de las palabras os y vuestro en nuestro dialecto son de los más estúpidos atentados contra el idioma hablado, o que me sentiría mucho más cómodo si el castellano tuviera mejores maneras de indicar el vocativo y así evitarnos molestias al hablar como confundir "¿Quieres té negro?" con "¿Quieres té, negro?".
Posiblemente también os pueda hablar de la manera en la que la abrumadora popularidad de los vídeos sobre personajes cayéndose de borrachos me ha alentado a declararme extinto en el país y mudarme a un lugar muy muy lejano (la Antártica, los Cárpatos y el reino perdido de Buthan están entre mis principales opciones por el momento, justo después del imperio subterráneo de la gente verde). Creo que estoy exagerando, aunque en todo caso esa exageración y amargura me dice que necesito urgentemente un retiro espiritual.
Pero esas son nimiedades comparadas con el hecho de que -suenan trompetas- ¡Me he puesto finalmente en contacto con mi ornitorrinco interior! Mamadas. Bueno no. Tenía que escoger un ente ancestral o prehumano y sinceramente el ornitorrinco no sólo es más cool, también es más divertido. A lo que me refiero es creo haber cortado finalmente el cordón umbilical con la humanidad. Después de enagenarme con tres videojuegos cuyo objetivo es matar humanos -ya sea con enfermedades pandémicas, zombies o torres controladas por orcos, fantasmas y demonios-, finalmente llorar en la escena de Hellboy 2 en la que matan al elemental y deprimirme abismalmente cada vez que pienso en lo que le pasará a los pobres árboles cercados de "Polnaco" he llegado a la conclusión de que si llega una especie de apocalipsis extermina-humanitos seré más que feliz.
Es por eso que he resuelto mis diferencias con la involución humana y decidido convivir armónicamente con ella por cuestión de intereses comunes.
¿De que os hablaré en esta noche tan singularmente húmeda y fría -osease hermosa para mí-? Podría ser de mis múltiples locuras concernientes al lenguaje; que la extinción de las palabras os y vuestro en nuestro dialecto son de los más estúpidos atentados contra el idioma hablado, o que me sentiría mucho más cómodo si el castellano tuviera mejores maneras de indicar el vocativo y así evitarnos molestias al hablar como confundir "¿Quieres té negro?" con "¿Quieres té, negro?".
Posiblemente también os pueda hablar de la manera en la que la abrumadora popularidad de los vídeos sobre personajes cayéndose de borrachos me ha alentado a declararme extinto en el país y mudarme a un lugar muy muy lejano (la Antártica, los Cárpatos y el reino perdido de Buthan están entre mis principales opciones por el momento, justo después del imperio subterráneo de la gente verde). Creo que estoy exagerando, aunque en todo caso esa exageración y amargura me dice que necesito urgentemente un retiro espiritual.
Pero esas son nimiedades comparadas con el hecho de que -suenan trompetas- ¡Me he puesto finalmente en contacto con mi ornitorrinco interior! Mamadas. Bueno no. Tenía que escoger un ente ancestral o prehumano y sinceramente el ornitorrinco no sólo es más cool, también es más divertido. A lo que me refiero es creo haber cortado finalmente el cordón umbilical con la humanidad. Después de enagenarme con tres videojuegos cuyo objetivo es matar humanos -ya sea con enfermedades pandémicas, zombies o torres controladas por orcos, fantasmas y demonios-, finalmente llorar en la escena de Hellboy 2 en la que matan al elemental y deprimirme abismalmente cada vez que pienso en lo que le pasará a los pobres árboles cercados de "Polnaco" he llegado a la conclusión de que si llega una especie de apocalipsis extermina-humanitos seré más que feliz.
Es por eso que he resuelto mis diferencias con la involución humana y decidido convivir armónicamente con ella por cuestión de intereses comunes.
sábado, 25 de junio de 2011
El oso azul tenía razón
En esta bipolar temporada de mi existencia, les vengo presentando a uno de mis muchos yo: audiencia, les presento a Brujo Triste...sniff...
Esto, fatas, gnomos y troles queridos, puede no ser un pensamiento reciente, un repentino arranque de intelecto en esta criatura abrumadoramente absurda; puede ser algo rancio y pútrido, un tema que estaba fresco antes de las vacaciones de Semana Profana y que a estas alturas ya debí haber desechado, debatido y esparcido por el mundo.
No fue así. Es algo que sólo platiqué con mi madre, en un tramo de carretera en el que se podría decir que nos perdimos...en retrospectiva creo que fue esa charla ligera lo que ocasionó el quasi-extravío. En ese momento no me pareció importante, fue un aborto de debate en una semana que gasté en docenas de charlas intelectuales (sé que siempre utilizo el sufijo "oides" con esa palabra, hoy es la excepción) con mi progenitora.
Tal vez sea por la reciente negación de mi humanidad, pero aquello que no me pareció importante en ese momento ahora es algo que me llena de pesar.
¿Qué es aquello que atormenta a su Ominencia? que el oso azul tenía razón: El mundo solía tener muchas más aventuras en el pasado. Simple ¿No lo creen?
"Pero que pinche mamón dramático nos ha resultado este güey". Posiblemente. Pero posiblemente tampoco vea un dodo, un ave del terror, un alca o un águila gigante. También es probable que jamás logre admirar un canguro carnívoro, un león de las cavernas, un elefante enano, un tigre marsupial o un lémur tamaño gorila. Creo que jamás veré muchas cosas, creo que jamás podré decir que alguno de ellos fue mi animal favorito porque, me temo, estan todos extintos.
Hubo un tiempo en el que me decía a mi mismo que la humanidad iba a eliminar tantas cosas que se terminaría matando a si misma y que entonces, lo que quedara, podría vivir sin preocuparse por ser extinto de la noche a la mañana. Hoy no quiero esperar a que eso pase. Simplemente...no quiero...
Las historias de aventuras en el espacio nacen porque la tierra es aburrida. Lo siento, pero son los humanos quienes la han vuelto aburrida.
Hay cosas que estarían mejor sin ser descubiertas,pues hay tantos que pagarían por ver sus cadaveres rellenos de algodón y con ojos de cristal.
Oh tristeza...¿qué has hecho humanidad?
Esto, fatas, gnomos y troles queridos, puede no ser un pensamiento reciente, un repentino arranque de intelecto en esta criatura abrumadoramente absurda; puede ser algo rancio y pútrido, un tema que estaba fresco antes de las vacaciones de Semana Profana y que a estas alturas ya debí haber desechado, debatido y esparcido por el mundo.
No fue así. Es algo que sólo platiqué con mi madre, en un tramo de carretera en el que se podría decir que nos perdimos...en retrospectiva creo que fue esa charla ligera lo que ocasionó el quasi-extravío. En ese momento no me pareció importante, fue un aborto de debate en una semana que gasté en docenas de charlas intelectuales (sé que siempre utilizo el sufijo "oides" con esa palabra, hoy es la excepción) con mi progenitora.
Tal vez sea por la reciente negación de mi humanidad, pero aquello que no me pareció importante en ese momento ahora es algo que me llena de pesar.
¿Qué es aquello que atormenta a su Ominencia? que el oso azul tenía razón: El mundo solía tener muchas más aventuras en el pasado. Simple ¿No lo creen?
"Pero que pinche mamón dramático nos ha resultado este güey". Posiblemente. Pero posiblemente tampoco vea un dodo, un ave del terror, un alca o un águila gigante. También es probable que jamás logre admirar un canguro carnívoro, un león de las cavernas, un elefante enano, un tigre marsupial o un lémur tamaño gorila. Creo que jamás veré muchas cosas, creo que jamás podré decir que alguno de ellos fue mi animal favorito porque, me temo, estan todos extintos.
Hubo un tiempo en el que me decía a mi mismo que la humanidad iba a eliminar tantas cosas que se terminaría matando a si misma y que entonces, lo que quedara, podría vivir sin preocuparse por ser extinto de la noche a la mañana. Hoy no quiero esperar a que eso pase. Simplemente...no quiero...
Las historias de aventuras en el espacio nacen porque la tierra es aburrida. Lo siento, pero son los humanos quienes la han vuelto aburrida.
Hay cosas que estarían mejor sin ser descubiertas,pues hay tantos que pagarían por ver sus cadaveres rellenos de algodón y con ojos de cristal.
Oh tristeza...¿qué has hecho humanidad?
Debo dejar:
de molestarme por mamadas,
de moquear
miércoles, 25 de agosto de 2010
¡Oh decepción!
Hasta el día de ayer, la relación entre el Wal Mart de Buenavista y mi familia era como un noviasgo poco noble. Habiamos perdonado sus faltas y este habia ignorado las nuestras (romper la mercancía accidentalmente).
Las cajas "rapidas" (mas lentas que las normales), la decepción producida cuando los articulos mas apetecibles carecian de codigo de barras, los shampoos "ordeñados", los sanitarios que carecian de papel higienico y hasta la escurridiza fauna que se escondía al grito de "¡cucaracha!", no habian significado una molestia tan monumental como para dejar de comprar ahi.
Y asi hubiera seguido de no ser por un error en la farmacia, tan ridiculamente tonto que resulta inefable al carecer nuestro idioma de palabras mas poderosas que "pendejisimo"...
Todo empezó desde hace una semana atras, cuando me dí cuenta de que se me estaba acabando mi antibiotico, algo que usualmente significa estornudos pestilentes y volcanes en mi protuberante nariz.
Con esos curiosos padecimientos como recordatorio, en cuanto entramos al autoservicio supe lo que debiamos comprar. Asi, tras surtir la despensa, llegamos a la farmacia y solicitamos el medicamento. Despues de un pequeño "display" de ineptitud por parte de los empleados, nos entregaron la cajita, de una marca que no me dió muy buena espina cabe aclarar, y regresamos a casa.
Pasaron unas cuantas horas, proseguimos con nuestra calmada existencia y, ya en la noche, abrí la caja para tomarme mi píldora. Imaginen mi cara (vamos, no tengan miedo), ahora imaginen mi expresión de furia, ponganlas juntas y tendran una version "light" de mi rabia al ver que la dichosa cajita solo tenía 12 tabletas. Bueno, esa fue solo la primera parte. Lo que le siguio al constatar que lo que esta contenía era un medicamento 5 veces mas barato fue algo solo equiparable a la Titanomaquia y a un cataclismo nuclear juntos.
Y asi al grito belico de "¡Pinches rateros!" fuimos a la velocidad de la demecia colectiva rumbo a la "futa" tienda, solo para encontrarnos frente a un escritorio de "Servicio al cliente" (hipócritas) hasta la madre. Solucionados los problemas de los demas clientes, que a excepción de un señor con una bateria de auto no parecían tan graves, llegamos con el encargado (que se quedo con cara de "oh mierda") y le explicamos nuestro problema de una manera tranquila y civilizada.
Viendose incapaz de resolver el problema llamó al subdirector de farmacia, quien argumentando que despues de hablar al surtidor no habian encontrado la causa del problema. En mi opinión se estaba haciendo como Alejo, ya que el medicamento que venía nisiquiera era del mismo laboratorio, dah.
Bueno, llegó la artilleria pesada (mi papá) se dió un remedo de dialogo con el gerente que termino en negociaciones semi-hostiles, todo el mundo se enteró de la transa y el director de farmacia (con quien se debio haber aclarado el asunto) jamas apareció.
Asi, con 260 pesos perdidos, mis queridos progenitores enfuriados y conmigo detras de una computadora que todavia funciona con bulbos, empiezo a recordar mi antiguo grito de protesta, iniciado por culpa de una fuente defectuosa, porque esto:
¡Es un fraude!,¡Es un fraude!,¡Es un fraude!,¡Es un fraude!...
Las cajas "rapidas" (mas lentas que las normales), la decepción producida cuando los articulos mas apetecibles carecian de codigo de barras, los shampoos "ordeñados", los sanitarios que carecian de papel higienico y hasta la escurridiza fauna que se escondía al grito de "¡cucaracha!", no habian significado una molestia tan monumental como para dejar de comprar ahi.
Y asi hubiera seguido de no ser por un error en la farmacia, tan ridiculamente tonto que resulta inefable al carecer nuestro idioma de palabras mas poderosas que "pendejisimo"...
Todo empezó desde hace una semana atras, cuando me dí cuenta de que se me estaba acabando mi antibiotico, algo que usualmente significa estornudos pestilentes y volcanes en mi protuberante nariz.
Con esos curiosos padecimientos como recordatorio, en cuanto entramos al autoservicio supe lo que debiamos comprar. Asi, tras surtir la despensa, llegamos a la farmacia y solicitamos el medicamento. Despues de un pequeño "display" de ineptitud por parte de los empleados, nos entregaron la cajita, de una marca que no me dió muy buena espina cabe aclarar, y regresamos a casa.
Pasaron unas cuantas horas, proseguimos con nuestra calmada existencia y, ya en la noche, abrí la caja para tomarme mi píldora. Imaginen mi cara (vamos, no tengan miedo), ahora imaginen mi expresión de furia, ponganlas juntas y tendran una version "light" de mi rabia al ver que la dichosa cajita solo tenía 12 tabletas. Bueno, esa fue solo la primera parte. Lo que le siguio al constatar que lo que esta contenía era un medicamento 5 veces mas barato fue algo solo equiparable a la Titanomaquia y a un cataclismo nuclear juntos.
Y asi al grito belico de "¡Pinches rateros!" fuimos a la velocidad de la demecia colectiva rumbo a la "futa" tienda, solo para encontrarnos frente a un escritorio de "Servicio al cliente" (hipócritas) hasta la madre. Solucionados los problemas de los demas clientes, que a excepción de un señor con una bateria de auto no parecían tan graves, llegamos con el encargado (que se quedo con cara de "oh mierda") y le explicamos nuestro problema de una manera tranquila y civilizada.
Viendose incapaz de resolver el problema llamó al subdirector de farmacia, quien argumentando que despues de hablar al surtidor no habian encontrado la causa del problema. En mi opinión se estaba haciendo como Alejo, ya que el medicamento que venía nisiquiera era del mismo laboratorio, dah.
Bueno, llegó la artilleria pesada (mi papá) se dió un remedo de dialogo con el gerente que termino en negociaciones semi-hostiles, todo el mundo se enteró de la transa y el director de farmacia (con quien se debio haber aclarado el asunto) jamas apareció.
Asi, con 260 pesos perdidos, mis queridos progenitores enfuriados y conmigo detras de una computadora que todavia funciona con bulbos, empiezo a recordar mi antiguo grito de protesta, iniciado por culpa de una fuente defectuosa, porque esto:
¡Es un fraude!,¡Es un fraude!,¡Es un fraude!,¡Es un fraude!...
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