OssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossO
Ingredientes:
-Un libro de cuentos de Saki ("Bestias y más que bestias", "Las crónicas de Clovis", "Juguetes de Paz", etc.)
-Un espacio fresco y amplio en donde abunde la gente snob.
-Copiosas cantidades de luz solar que no pegue directamente.
-Una hora alrededor de las 5.
-Un lugar cómodo en el cual poder reclinarse aún más cómodamente.
-Té helado.
Preparación:
1.-Buscar un espacio que cumpla con las especificaciones ya mencionadas en el cual llevar a cabo el ritual. En caso de que usted se considere un individuo particularmente inepto para encontrar sitios bien iluminados, con snobs y té helado disponible en las cercanías, le recomiendo solicitar ayuda a algún lagarto hecho de bronce y aficionado al canotaje.
2.-Una vez encontrado el lugar indicado,acostarse en la posición que le permita degustar de la mejor manera su té helado, abrir su libro de cuentos y (justo antes de comenzar a leer su arrogante contenido) dar un vistazo breve al entorno y localizar un personaje de rostro astuto, una socialite, un sujeto de aspecto enfermizo y un puñado de personas de aspecto idiota.
3.-Comenzar a saborear el cuento elegido, tocando con delicadeza cada una de las palabras y acariciando las flores gramaticales que conforman su exquisita belleza.
4.-Soltar una risotada cada vez que el cuento provoque gracia. Voltear a ver a las personas que se extrañen de verle reír y búrlese de la estúpida expresión en sus caras.
5.- Concluir el cuento y apreciar la tranquilidad del entorno mientras se sorbe el té.
6.-Repetir el proceso hasta que el sol sea insuficiente para seguir leyendo cómodamente.
OssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossOssossO
A salvo de Dios, de las balas y de ustedes si no me logran comprender.
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lunes, 20 de mayo de 2013
martes, 25 de septiembre de 2012
El secreto de un físico increible
En otro de mis frenéticos arranques de generosidad hacia la insípida humanidad, he decido dejar al alcance de los profanos y crédulos este texto extraído del Ars Patetica :
1.-Encerrarse todas las noches a medianoche en una alacena
2.-Sentarse en posición fetal y mecerse como niño traumado.
3.-Taparse con una cobija mientras se repite "Soy la belleza, la hermosura y perfección" al revés, 4900 veces y con una pinza en la nariz.
4.-Previamente debes ofrendarle una virgen a Hiwangaturethil (el dios malayborigenokee del cielo nocturno).
5.-Antes de ofrendar la virgen, debes cubrir un cerdo amarillo de mermelada de chabacano. La mermelada de chabacano ayuda a crear un vínculo más fuerte entre el mundo espiritual y el mundano.
6.-La virgen que le ofrendes a Hiwangaturethil debe tener cuatro narices. No importa si las narices son suyas o postizas, es imperativo que las tenga.
7.-Hiwangaturethil gusta de los hígados de virgen, prepara un paté con el hígado de la virgen ofrendada. Unta el paté en galletas de animalitos (Hiwangaturethil ama las galletas de animalitos).
8.-Finge sorpresa al averiguar que la influencia divina de Hiwangaturethil no mejora el aspecto físico. Cambia de dios patrón y opta por rezarle a Coatlifroditisis (la deidad aztriegegipcia de la fertilidad).
9.-Vuelve a cubrir al cerdo con mermelada, esta vez debe ser de cereza.
10.-Ve al espejo más próximo, colócate unos lentes de esmeralda.
11.-Si después de tres meses de realizar este ritual todas las noches no has visto resultados, tienes mi completo permiso de recurrir a otras fuentes de sabiduría ancestral para quitarte lo espantoso.
1.-Encerrarse todas las noches a medianoche en una alacena
2.-Sentarse en posición fetal y mecerse como niño traumado.
3.-Taparse con una cobija mientras se repite "Soy la belleza, la hermosura y perfección" al revés, 4900 veces y con una pinza en la nariz.
4.-Previamente debes ofrendarle una virgen a Hiwangaturethil (el dios malayborigenokee del cielo nocturno).
5.-Antes de ofrendar la virgen, debes cubrir un cerdo amarillo de mermelada de chabacano. La mermelada de chabacano ayuda a crear un vínculo más fuerte entre el mundo espiritual y el mundano.
6.-La virgen que le ofrendes a Hiwangaturethil debe tener cuatro narices. No importa si las narices son suyas o postizas, es imperativo que las tenga.
7.-Hiwangaturethil gusta de los hígados de virgen, prepara un paté con el hígado de la virgen ofrendada. Unta el paté en galletas de animalitos (Hiwangaturethil ama las galletas de animalitos).
8.-Finge sorpresa al averiguar que la influencia divina de Hiwangaturethil no mejora el aspecto físico. Cambia de dios patrón y opta por rezarle a Coatlifroditisis (la deidad aztriegegipcia de la fertilidad).
9.-Vuelve a cubrir al cerdo con mermelada, esta vez debe ser de cereza.
10.-Ve al espejo más próximo, colócate unos lentes de esmeralda.
11.-Si después de tres meses de realizar este ritual todas las noches no has visto resultados, tienes mi completo permiso de recurrir a otras fuentes de sabiduría ancestral para quitarte lo espantoso.
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
20:17
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Debo dejar:
de revelar la sabiduría ancestral,
que me adoren,
que me consideren un imbécil,
que me lleven a la hoguera,
que se diviertan
sábado, 4 de febrero de 2012
Dios existe
Resulta que, no hace tanto tiempo, Su Ominencia estaba pasando por el penoso proceso de quitarse su amada mugre de encima cuando le llegó una mística revelación. Para facilitarles la tarea de entender mis debrayes internos -y hacerme más fácil el poner en forma escrita dichas cavilaciones- lo explicaré como un diálogo entre "Brujo 1" y "Brujo 2":
-Brujo 1: ¿No le parece, Su Ominencia, que, en todo lo que existe y posee cierta variedad, hay cosas que son excepcionales y cosas que son, a falta de un mejor vocablo para describirles, simplemente mediocres?
-Brujo 2: Efectivamente, mi muy amado yo mismo. El dualismo entre lo ordinario y lo extraordinario puede ser justamente aplicado a una gran parte de lo que tiende a existir.
-Brujo 1: Y, en aquello que se muestra homogeneo, se asume que la falta de esta binariedad puede hacer que el todo sea tanto mediocre como excepcional, según convenga a quien lo razona,¿verdad?.
-Brujo 2: No me atrevería a negar tan brillantemente enunciada afirmación.
-Brujo 1: ¿Entonces podemos asumir que la mediocridad está extendida de una manera universal y es por tanto onmipresente?
-Brujo 2: ¡Precisamente!
-Brujo 1: Ahora; puesto que al individuo imaginario llamado Dios se le atribuye la facultad de ser omnipresente ¿Podríamos seguir buscando puntos en común entre éste so llamado Dios y la mediocridad?
-Brujo 2: Sin lugar a dudas. Si lo aplicamos a la humanidad podríamos decir que la población mediocre tiende a odiar aquello que desobedece sus ridículas normas de supuesta moralidad. De alguna manera lo exilia de su gracia y lo toma como adversario.
-Brujo 1: No vayamos tanto al aspecto negativo. ¿Nota como acogiendo a la mediocridad en nuestros corazones, como una condición que no puede ser cambiada y es inútil combatir, es más fácil amar a aquello que conforma el grueso de la población? Después de todo, así como no puede haber luz sin obscuridad, tampoco podría existir lo excepcional sin lo común. En un sentido poético, el tal Dios sí es amor -o por lo menos ayuda a cultivarlo-.
-Brujo 2: Lo que ha hablado no puede ser más cierto. Una vida en la que se acepta la mediocridad ajena y que los demás no pueden trascender, se vuelve una vida sin preocupaciones banales que carecen de sentido. Es aceptar que hay algo incambiable y que por amor a uno mismo conviene dejar por la paz. Sin embargo, la grandeza derivada de elevarse sobre seres corrientes es sólo relativa. No debemos olvidar que decir que algo es insignificante no nos vuelve más grandes.
-Brujo 1: Pero debe admitir que ciertamente ayuda a edificar una saludable vanidad.
-Brujo 2: Eso sin duda. Concluyamos entonces que Dios y la mediocridad son sumamente parecidos y, por tanto, no sería muy alocado llamar a ambos verdaderos si asumimos que son la misma cosa.
-Brujo 1: ¿Seguiremos sin venerarlos?.
-Brujo 2: Absolutamente.
En resumen, soy un patán superfluo y ególatra que no se preocupa -ni se quiere preocupar- por su sociedad, seguiré diciendo "Salve Satanás" frente a las iglesias y viviré hasta una muy avanzada edad con un hígado excepcionalmente saludable.
-Brujo 1: ¿No le parece, Su Ominencia, que, en todo lo que existe y posee cierta variedad, hay cosas que son excepcionales y cosas que son, a falta de un mejor vocablo para describirles, simplemente mediocres?
-Brujo 2: Efectivamente, mi muy amado yo mismo. El dualismo entre lo ordinario y lo extraordinario puede ser justamente aplicado a una gran parte de lo que tiende a existir.
-Brujo 1: Y, en aquello que se muestra homogeneo, se asume que la falta de esta binariedad puede hacer que el todo sea tanto mediocre como excepcional, según convenga a quien lo razona,¿verdad?.
-Brujo 2: No me atrevería a negar tan brillantemente enunciada afirmación.
-Brujo 1: ¿Entonces podemos asumir que la mediocridad está extendida de una manera universal y es por tanto onmipresente?
-Brujo 2: ¡Precisamente!
-Brujo 1: Ahora; puesto que al individuo imaginario llamado Dios se le atribuye la facultad de ser omnipresente ¿Podríamos seguir buscando puntos en común entre éste so llamado Dios y la mediocridad?
-Brujo 2: Sin lugar a dudas. Si lo aplicamos a la humanidad podríamos decir que la población mediocre tiende a odiar aquello que desobedece sus ridículas normas de supuesta moralidad. De alguna manera lo exilia de su gracia y lo toma como adversario.
-Brujo 1: No vayamos tanto al aspecto negativo. ¿Nota como acogiendo a la mediocridad en nuestros corazones, como una condición que no puede ser cambiada y es inútil combatir, es más fácil amar a aquello que conforma el grueso de la población? Después de todo, así como no puede haber luz sin obscuridad, tampoco podría existir lo excepcional sin lo común. En un sentido poético, el tal Dios sí es amor -o por lo menos ayuda a cultivarlo-.
-Brujo 2: Lo que ha hablado no puede ser más cierto. Una vida en la que se acepta la mediocridad ajena y que los demás no pueden trascender, se vuelve una vida sin preocupaciones banales que carecen de sentido. Es aceptar que hay algo incambiable y que por amor a uno mismo conviene dejar por la paz. Sin embargo, la grandeza derivada de elevarse sobre seres corrientes es sólo relativa. No debemos olvidar que decir que algo es insignificante no nos vuelve más grandes.
-Brujo 1: Pero debe admitir que ciertamente ayuda a edificar una saludable vanidad.
-Brujo 2: Eso sin duda. Concluyamos entonces que Dios y la mediocridad son sumamente parecidos y, por tanto, no sería muy alocado llamar a ambos verdaderos si asumimos que son la misma cosa.
-Brujo 1: ¿Seguiremos sin venerarlos?.
-Brujo 2: Absolutamente.
En resumen, soy un patán superfluo y ególatra que no se preocupa -ni se quiere preocupar- por su sociedad, seguiré diciendo "Salve Satanás" frente a las iglesias y viviré hasta una muy avanzada edad con un hígado excepcionalmente saludable.
martes, 10 de enero de 2012
Ominoso 2012
Con garbo y extravagancia Su Ominencia os saluda por primera vez en este año(el cual sinceramente espero -mas no creo- que azote a la humanidad). Sientanse honrados, podrían vivir para ver a sus enemigos más acérrimos horneados y rellenos en la cena de navidad que, si tenemos suerte, los zombies sabrán preparar con los despojos. O podrían darse cuenta de que al igual que en incontables ocasiones anteriores, se trata sólo de una farsa conspirada para crear más ridículos, estorbosos y pendejérrimos humanos a los imbécil. En todo caso, supongo que sería sabio modificar la apuesta de Pascal cambiando la palabra "Dios" por "Fin del Mundo" y "paraiso" por "Orgías de proporciones heliogabálicas" -procurando seguir el resultante al pie de la letra-.
¿Qué les contaré ahora? ¿Que desarrollé un profundo e inexplicable horror a cualquier tipo de compromiso y me doy cuenta de que quiero vivir como un ser de alma libre? ¿Que me deprime saber que me perdí de las más grandes celebraciones en la historia de la civilización por no haber nacido ni en Roma ni 1800 años atrás?¿Que precisamente por esto último me mata el no poder colocar mis huesudas manos sobre "Child of the Sun" de Kyle Onstott(triste muy tristemente no existe en ebook)?
Bueno, ya lo escribí y me daría una hueva brobdingnagiana borrarlo y escribirle un reemplazo, por lo que ahí quedarán dichas confesiones.
Como sea, feliz y tortuoso descenso en lo -ojalá- último de la decadencia humana les desea Su Ominencia.
¿Qué les contaré ahora? ¿Que desarrollé un profundo e inexplicable horror a cualquier tipo de compromiso y me doy cuenta de que quiero vivir como un ser de alma libre? ¿Que me deprime saber que me perdí de las más grandes celebraciones en la historia de la civilización por no haber nacido ni en Roma ni 1800 años atrás?¿Que precisamente por esto último me mata el no poder colocar mis huesudas manos sobre "Child of the Sun" de Kyle Onstott(triste muy tristemente no existe en ebook)?
Bueno, ya lo escribí y me daría una hueva brobdingnagiana borrarlo y escribirle un reemplazo, por lo que ahí quedarán dichas confesiones.
Como sea, feliz y tortuoso descenso en lo -ojalá- último de la decadencia humana les desea Su Ominencia.
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
18:28
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Debo dejar:
de creerme Nos-tardamus,
que intenten matarme,
que me adoren,
que me consideren un imbécil
lunes, 21 de noviembre de 2011
O de Odio
Quien me conozca sabrá que estoy diciendo la verdad; no me gusta el odio ponzoñoso, y menos cuando el único que sufre por ello es uno mismo. En parte porque en mi minusculamente micrométrica escuela es algo así como un deporte nacional -y yo odio practicamente todos los deportes que no sean badminton-, pero más que nada se debe a que sólo puedo sentir tres cosas en caso de que alguien me desagrade: ira, desprecio u odio, y no me agrada la idea de guardarme ninguno de ellos para mi mismo.
La ira es la menos preocupante de todas; es explosiva, sí, pero hasta ahora sólo ha habido varios estrangulados y bastantes más risas de las que me gustaría admitir. Puedo sentirme iracundo con casi cualquiera, no importa que tanto quiera, adore o admire a esa persona. Es algo que todo el mundo puede pedir y gozar -si es que de masoquistas quieren que tratemos- y pasa tan rápido que le suele seguir una ola de felicidad que muchos aprovechan como fundamento para llamarme bipolar.
El desprecio es un poco más fuerte, y como misántropo que soy es un denominador común de prácticamente todos los días en los que convivo con humanos. Desprecio muchas cosas, las cuales hasta ahora sólo han servido como combustible para mis múltiples chistes crueles (1)- hay varios entes que sólo como tal dejan de ser inútiles-. Mi trato con lo que merece que mire para abajo es casi cordial y procuro no desgastar ni mi persona ni mi tiempo lidiando con tanta pendejez, mediocridad y falta de sentido común.
Pero el odio, el odio es algo diferente. No es explosivo, no es divertido, no es algo inofensivo y definitivamente no es algo que puede ser aspirado y/o deseado por la población normal. Mi odio puede ser considerado un cumplido, jamás odiaré a alguien que considere por debajo de mi nivel; involucra respeto y, ya que estoy en esto de la sinceridad, un poco de miedo. Mi odio es inmortal, no perece cuando llega la venganza ni decae con el tiempo. Hay muy pocas personas que se lo han ganado y -por muy extraño que suene- me alegra haber encontrado a alguien más.
Hasta ahora las únicas razones que había tenido para tenerle cierto desagrado sólo se elevaban a hacer sufrir a una de las personas que más quiero en el mundo. Lo siento, pero por mucho que ame a alguien -y ese alguien sea hecho penar por otro- el odio por ósmosis no suele funcionar en mí.
Después llegó la ola de sospechas que él causó. La paranoia de mi amiga es algo feo y me martirizó por lo menos tres veces durante ese tiempo. Entonces se ganó la categoría de enemigo imposible de detestar, todavía algo desestimable y que podía pasar por alto.
Lo lindo pasó éste sábado, cuando como buena persona que se preocupa por su afines acompañe a la chica para que lo viera en metro Polnaco y así tuvieran tiempo para conversar. Su Ominencia iba a pasar a ver una librería allá por Pabellón -ñoñada que terminó traumáticamente y de la cual os hablaré después-, y confiando en que todavía no entrabamos en trato hostil le pregunté al insecto miserable cómo se llegaba. El hecho de que después tuviera que echarme una caminata maratónica por haber sido enviado en la dirección contraria resume elegantemente todo lo que tengo que decir al respecto.
Lo curioso es lo que había dicho ella justo antes de que el aludido llegara “Odia a todo el mundo y todo el mundo lo odia”. No creo que se necesite de todo el mundo, yo solito basto.
(1) les prometo una compilación de sangronadas épicas un día de estos.
La ira es la menos preocupante de todas; es explosiva, sí, pero hasta ahora sólo ha habido varios estrangulados y bastantes más risas de las que me gustaría admitir. Puedo sentirme iracundo con casi cualquiera, no importa que tanto quiera, adore o admire a esa persona. Es algo que todo el mundo puede pedir y gozar -si es que de masoquistas quieren que tratemos- y pasa tan rápido que le suele seguir una ola de felicidad que muchos aprovechan como fundamento para llamarme bipolar.
El desprecio es un poco más fuerte, y como misántropo que soy es un denominador común de prácticamente todos los días en los que convivo con humanos. Desprecio muchas cosas, las cuales hasta ahora sólo han servido como combustible para mis múltiples chistes crueles (1)- hay varios entes que sólo como tal dejan de ser inútiles-. Mi trato con lo que merece que mire para abajo es casi cordial y procuro no desgastar ni mi persona ni mi tiempo lidiando con tanta pendejez, mediocridad y falta de sentido común.
Pero el odio, el odio es algo diferente. No es explosivo, no es divertido, no es algo inofensivo y definitivamente no es algo que puede ser aspirado y/o deseado por la población normal. Mi odio puede ser considerado un cumplido, jamás odiaré a alguien que considere por debajo de mi nivel; involucra respeto y, ya que estoy en esto de la sinceridad, un poco de miedo. Mi odio es inmortal, no perece cuando llega la venganza ni decae con el tiempo. Hay muy pocas personas que se lo han ganado y -por muy extraño que suene- me alegra haber encontrado a alguien más.
Hasta ahora las únicas razones que había tenido para tenerle cierto desagrado sólo se elevaban a hacer sufrir a una de las personas que más quiero en el mundo. Lo siento, pero por mucho que ame a alguien -y ese alguien sea hecho penar por otro- el odio por ósmosis no suele funcionar en mí.
Después llegó la ola de sospechas que él causó. La paranoia de mi amiga es algo feo y me martirizó por lo menos tres veces durante ese tiempo. Entonces se ganó la categoría de enemigo imposible de detestar, todavía algo desestimable y que podía pasar por alto.
Lo lindo pasó éste sábado, cuando como buena persona que se preocupa por su afines acompañe a la chica para que lo viera en metro Polnaco y así tuvieran tiempo para conversar. Su Ominencia iba a pasar a ver una librería allá por Pabellón -ñoñada que terminó traumáticamente y de la cual os hablaré después-, y confiando en que todavía no entrabamos en trato hostil le pregunté al insecto miserable cómo se llegaba. El hecho de que después tuviera que echarme una caminata maratónica por haber sido enviado en la dirección contraria resume elegantemente todo lo que tengo que decir al respecto.
Lo curioso es lo que había dicho ella justo antes de que el aludido llegara “Odia a todo el mundo y todo el mundo lo odia”. No creo que se necesite de todo el mundo, yo solito basto.
(1) les prometo una compilación de sangronadas épicas un día de estos.
viernes, 28 de octubre de 2011
El pequeño Kobo
Su llegada al mundo fue, en su momento, comparada con la Inmaculera Concepción. Sólo que en su caso se trató no del hijo de Dios traído al mundo para salvar a la humanidad (disque), sino del ansiado engendro de la diosa Minerva (en una unión tanto lésbica como trans-especie con una simple mortal), enviado con el propósito de traer júbilo y regocijo a Fabala Salima Bruzus,quien hasta ahora -y a pesar de la numerosa evidencia en contra- sostiene haberle parido.
En un paralelismo fascinante con la historia bíblica, su presunta madre estaba ya casada con un noble -venido a menos- de las tierras desiertas llamado Osama Fiyero Azu, quien nunca se preguntó sobre la legitimidad de aquel mocoso de piel blanca y negra como uno de sus numerosos descendientes (a pesar de tratarse del primer hijo de su hasta-entonces-estéril esposa).
Sus padres quisieron que el niño ostentara el nombre de Kobo, algo curioso debido a que, como había pasado 30 años atrás cuando nació Fabala, los progenitores discrepaban en el porqué del nombre. De acuerdo con Osama, el niño fue intentado bautizar -el "intentado" gracias a que la ceremonia nunca se llevó a cabo debido a la aversión que le tenía el infante al agua- en honor a un poderoso gigante que había muerto ahogado unos meses antes de que naciera; mientras que Fabala aseguraba que el nombre lo leyó en la frente del neonato cuando lo colocaron por primera vez en sus brazos -cosa que asumió como una orden divina que convenía obedecer-.
Con el tiempo, los talentos del niño fueron haciéndose notar. Su habilidad para narrar historias era tan asombrosa que su propio padre intentó utilizarle para poder ganar de nuevo el favor del rey, plan jamás realizado debido a que el monarca fue ejecutado por una turba enfurecida de ideas comunistas mientras la esperanzada familia viajaba al palacio.
Temerosos del nuevo gobierno, Kobo y su numerosa familia (que además de sus progenitores incluía las 6 concubinas de su padre y 24 medios hermanos) huyeron del país. Fue durante este tiempo que el pobre empezó a sufrir de serios problemas digestivos los cuales desquiciaban a su madre al grado que en una ocasión se le encontró en su cuarto farfullando que lo iba a matar.
Afortunadamente, su madre se dio cuenta de que los problemas eran sólo causados por la gran cantidad de comida que Kobo ingería por ansiedad y optó por simplemente colocar un candado en la alacena, curando así los problemas de su hijo.
Fue esta la infancia del gran prodigio que marcaría una era y que algún día liberaría a la gente del cabello verde y llevaría a la humanidad de la mano al paraiso de la sabiduría infinita.
En otras palabras, ésta es mi desquiciada -y ligeramente menos odiosa- manera de decir ¡Muéranse de envidia cabrones, tengo un eReader!
En un paralelismo fascinante con la historia bíblica, su presunta madre estaba ya casada con un noble -venido a menos- de las tierras desiertas llamado Osama Fiyero Azu, quien nunca se preguntó sobre la legitimidad de aquel mocoso de piel blanca y negra como uno de sus numerosos descendientes (a pesar de tratarse del primer hijo de su hasta-entonces-estéril esposa).
Sus padres quisieron que el niño ostentara el nombre de Kobo, algo curioso debido a que, como había pasado 30 años atrás cuando nació Fabala, los progenitores discrepaban en el porqué del nombre. De acuerdo con Osama, el niño fue intentado bautizar -el "intentado" gracias a que la ceremonia nunca se llevó a cabo debido a la aversión que le tenía el infante al agua- en honor a un poderoso gigante que había muerto ahogado unos meses antes de que naciera; mientras que Fabala aseguraba que el nombre lo leyó en la frente del neonato cuando lo colocaron por primera vez en sus brazos -cosa que asumió como una orden divina que convenía obedecer-.
Con el tiempo, los talentos del niño fueron haciéndose notar. Su habilidad para narrar historias era tan asombrosa que su propio padre intentó utilizarle para poder ganar de nuevo el favor del rey, plan jamás realizado debido a que el monarca fue ejecutado por una turba enfurecida de ideas comunistas mientras la esperanzada familia viajaba al palacio.
Temerosos del nuevo gobierno, Kobo y su numerosa familia (que además de sus progenitores incluía las 6 concubinas de su padre y 24 medios hermanos) huyeron del país. Fue durante este tiempo que el pobre empezó a sufrir de serios problemas digestivos los cuales desquiciaban a su madre al grado que en una ocasión se le encontró en su cuarto farfullando que lo iba a matar.
Afortunadamente, su madre se dio cuenta de que los problemas eran sólo causados por la gran cantidad de comida que Kobo ingería por ansiedad y optó por simplemente colocar un candado en la alacena, curando así los problemas de su hijo.
Fue esta la infancia del gran prodigio que marcaría una era y que algún día liberaría a la gente del cabello verde y llevaría a la humanidad de la mano al paraiso de la sabiduría infinita.
En otras palabras, ésta es mi desquiciada -y ligeramente menos odiosa- manera de decir ¡Muéranse de envidia cabrones, tengo un eReader!
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
22:06
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Debo dejar:
de confundir la locura con un arranque de inspiración,
que la envidia los carcoma,
que me adoren,
que me lleven al psiquiatra
lunes, 17 de octubre de 2011
Rebelión
Por motivos sólo lógicos para Su Ominencia, he decidido entrar en huelga contra un patrón corrupto, voraz y completamente falto de moral llamado Su Ominencia.
No, no oyeron mal, mi subconsciente se volvió rojillo y decidió rebelarse contra lo primero que tuvo enfrente: yo mismo.
Es así como hago una (mala -pésima {lastimera}-) reducción al absurdo del mocunismo y me libero de la opresión que Yo ha cargado inescrupulosamente sobre mi persona, con el único fin de perseguir el bien propio e ignorando por completo las necesidades de los demás.
Sinceramente esto es más que ridículo y debería dejarlo de una buena vez antes de que me la crea.
Buenas noches a todos ustedes y que sueñen con globos aerostáticos fabricados con vísceras humanas.
No, no oyeron mal, mi subconsciente se volvió rojillo y decidió rebelarse contra lo primero que tuvo enfrente: yo mismo.
Es así como hago una (mala -pésima {lastimera}-) reducción al absurdo del mocunismo y me libero de la opresión que Yo ha cargado inescrupulosamente sobre mi persona, con el único fin de perseguir el bien propio e ignorando por completo las necesidades de los demás.
Sinceramente esto es más que ridículo y debería dejarlo de una buena vez antes de que me la crea.
Buenas noches a todos ustedes y que sueñen con globos aerostáticos fabricados con vísceras humanas.
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
21:02
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Debo dejar:
de confundir la locura con un arranque de inspiración,
el Uudyarth,
esto por el momento,
que me adoren,
que me lleven al psiquiatra,
que se diviertan
lunes, 22 de agosto de 2011
"Nutrición y Siglo XXI" por el Dr. Buguiberto del Saco
De acuerdo con los especialistas, la dieta de un coco saludable debe estar constituida por niños malos y miedo en iguales proporciones. Haciendo una rudimentaria comparación con los requerimientos nutricionales humanos, se podría decir que los niños -por su alto contenido proteico y glucémico- le proporciona al coco la energía necesaria para realizar sus funciones, mientras que el miedo cumple un papel parecido al de las vitaminas, y una deficiencia de este último puede traer serias repercusiones sobre el organismo del individuo.
En años recientes se ha observado un serio declive en la salud de la población coco a nivel mundial que, de acuerdo con investigadores de la Universidad Transilvana de Investigación Humana y el Instituto de Medicina Demoniaca de Catemaco, ha sido causada por diversos factores, entre los cuales destacan los mencionados a continuación:
-El alto índice de obesidad entre los niños humanos:
Recientemente la población humana -de cuyos infantes se ha alimentado nuestra especie durante decenas de miles de años-, están en un proceso de engrosamiento que afecta directamente a los cocos, ya que nuestros organismos no han evolucionado para procesar las grandes cantidades de lípidos que suele incluir un niño actual.
-La sobre exposición a la luz:
En tiempos de nuestros abuelos, la temida radiación luminosa desaparecía en el momento en el que se ocultaba el sol y la única protección que tenían los humanos para mantenernos a raya durante la noche era aquella que pudiera proporcionar el fuego de las velas. En nuestros días, sin embargo, la energía eléctrica ha traído consigo iluminaciones más potentes, dañinas y duraderas que ocasionan serios problemas a la hora de obtener nuestra ingesta requerida de miedo y carne infantil.
-Las nuevas tendencias del miedo humano:
Durante muy largo tiempo, los miedos de nuestras víctimas eran más parecidos a animales que consideraban peligrosos y antropófagos, por lo que la selección natural nos fue dando un aspecto bestial y ligeramente humanoide. El hecho de que ahora la industria cinematográfica haya traído nuevos tipos de horrores -como niñas feas y harapientas que salen de pozos, monstruos ojones que supuestamente vienen del espacio y cadáveres que mágicamente regresan a la vida- nos ha hecho parecer patéticos y difícilmente atemorizantes, lo cual reduce la cantidad de miedo que podemos extraer de manera preocupante.
-El alza en el mal comportamiento infantil:
A pesar de que pueda parecer una buena noticia, temo informarles que no es así. Si bien esto significa más niños para devorar -sólo los niños malos son zampables, los buenos nos resultan altamente tóxicos- no hay que perder de vista que se trata de grandes cantidades de alimento de baja calidad que a la larga pueden traer consigo varios padecimientos del sistema digestivo.
Estos factores explican de manera satisfactoria el actual estado de obesidad, palidez y fatiga presentes en la mayoría de los cocos, así como la alarmante incidencia de coco-cáncer de piel y otras aflicciones de la dermis.
Pese a todo esto, espero que nuestro gobierno pueda llegar a una solución que evite lo que se esta empezando a temer: la completa extinción del género Homo Bogus en un futuro próximo...
En años recientes se ha observado un serio declive en la salud de la población coco a nivel mundial que, de acuerdo con investigadores de la Universidad Transilvana de Investigación Humana y el Instituto de Medicina Demoniaca de Catemaco, ha sido causada por diversos factores, entre los cuales destacan los mencionados a continuación:
-El alto índice de obesidad entre los niños humanos:
Recientemente la población humana -de cuyos infantes se ha alimentado nuestra especie durante decenas de miles de años-, están en un proceso de engrosamiento que afecta directamente a los cocos, ya que nuestros organismos no han evolucionado para procesar las grandes cantidades de lípidos que suele incluir un niño actual.
-La sobre exposición a la luz:
En tiempos de nuestros abuelos, la temida radiación luminosa desaparecía en el momento en el que se ocultaba el sol y la única protección que tenían los humanos para mantenernos a raya durante la noche era aquella que pudiera proporcionar el fuego de las velas. En nuestros días, sin embargo, la energía eléctrica ha traído consigo iluminaciones más potentes, dañinas y duraderas que ocasionan serios problemas a la hora de obtener nuestra ingesta requerida de miedo y carne infantil.
-Las nuevas tendencias del miedo humano:
Durante muy largo tiempo, los miedos de nuestras víctimas eran más parecidos a animales que consideraban peligrosos y antropófagos, por lo que la selección natural nos fue dando un aspecto bestial y ligeramente humanoide. El hecho de que ahora la industria cinematográfica haya traído nuevos tipos de horrores -como niñas feas y harapientas que salen de pozos, monstruos ojones que supuestamente vienen del espacio y cadáveres que mágicamente regresan a la vida- nos ha hecho parecer patéticos y difícilmente atemorizantes, lo cual reduce la cantidad de miedo que podemos extraer de manera preocupante.
-El alza en el mal comportamiento infantil:
A pesar de que pueda parecer una buena noticia, temo informarles que no es así. Si bien esto significa más niños para devorar -sólo los niños malos son zampables, los buenos nos resultan altamente tóxicos- no hay que perder de vista que se trata de grandes cantidades de alimento de baja calidad que a la larga pueden traer consigo varios padecimientos del sistema digestivo.
Estos factores explican de manera satisfactoria el actual estado de obesidad, palidez y fatiga presentes en la mayoría de los cocos, así como la alarmante incidencia de coco-cáncer de piel y otras aflicciones de la dermis.
Pese a todo esto, espero que nuestro gobierno pueda llegar a una solución que evite lo que se esta empezando a temer: la completa extinción del género Homo Bogus en un futuro próximo...
Este crimen contra la humanidad fue cometido por
Brujo Malo de Ningún-Lugar
en
20:37
No hay comentarios:
Debo dejar:
de confundir la locura con un arranque de inspiración,
de ser tan pretencioso,
de transformarme en una monja espía,
que me adoren,
que me lleven al psiquiatra,
que se diviertan
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